Sigo pensando lo mismo, con el mismo espíritu crítico y reflexionando con cada una de las desigualdades de esta sociedad y sus inequidades. En síntesis, creo que afronté de buena manera ese tránsito entre la burbuja universitaria y la vida. Lucha diaria eso sí, para que el sistema al menos no rompa tus ideales y adormezca. Estoy en eso. Poco tiempo pero muchas ganas de seguir peleando ahora en otro frente. La lucha es diaria no sólo física sino también de pensamiento. Mientras haya espíritu crítico y poder de razonar al menos cabe la esperanza de "dar vuelta la tortilla", como lo dijo el gran Víctor Jara.
"Todos somos una consecuencia de lo que hemos sido y seremos una consecuencia de lo que somos, sólo de mí depende cambiar el ahora."
(Anónimo)
(Anónimo)